miércoles, enero 10, 2007

Los muertos no son ceniza, son banderas.

Sin pensar en las críticas, mi malicia natural me plantea dos preguntas:

1º ¿Por qué Zapatero no fue a los funerales en Ecuador de los dos asesinados?

2º ¿Dónde estaban los ecuatorianos cuando los muertos eran españoles?

Las dos preguntas tienen respuestas similares. Es todo cuestión de banderas. Resulta sumamente extraño y triste que el Presidente del Gobierno no haya acudido a los entierros de los ecuatorianos asesinados por ETA. Las retinas de los españoles están acostumbradas a ver las imágenes del Presidente de turno asistir al último adiós de los muertos a manos de ETA para dar el pésame a sus familias y, sobre todo, porque es su obligación estar presente en ese tipo de actos. La tendencia ha cambiado en esta ocasión en la que un Zapatero que sigue perdido en su mundo ideal ha quebrantado tal sencilla norma de respeto.

Es seguro que si las víctimas hubieran sido españolas Zapatero sería el primero en presentarse en la Iglesia. Sin embargo, la partida de nacimiento esta vez situaba fuera de nuestras fronteras el origen de las dos personas que los terroristas con su miserable atentado han asesinado. Para muchos el impacto emocional sería irremediablemente mayor si los muertos fueran españoles. Es políticamente incorrecto e impopular pero la nacionalidad ha sido tenida en cuenta por el Gobierno a la hora de dar sus pasos en los días posteriores a la bomba. Excepto, he de ser justo, en el caso de Rubalcaba que está dando la cara mientras su Presidente se esconde.

Es cierto que a los funerales acudieron Trinidad Jiménez y Consuelo Rumí. No basta. Los partidos importantes los tienen que jugar los titulares y no los suplentes. Las circunstancias exigían una representación más cualificada. Aunque sólo fuera por decoro, por cubrir expediente. He escuchado declaraciones de las familias donde agradecían el trato del Gobierno, es obligado decirlo. Así lo hago. En todo caso, mantengo mi opinión: se esperaba más del Gobierno y no ha sido así, mal hecho.

Voy a la segunda pregunta. Las asociaciones de ecuatorianos residentes en España van salir a la calle en próximas fechas en símbolo de repulsa al terrorismo. Los ataúdes llevaban su bandera encima. El nacionalismo en sus más diversas manifestaciones siempre está presente. Igual que en el caso anterior transmito mi convicción: si los muertos fueran españoles, los ecuatorianos no dirían esta boca es mía.

Las desgracias van por barrios y hasta que entran por la calle de nuesta casa nos las sentimos como propias. Es triste, injusto pero es real. El lunes Zapatero va al Congreso. Rajoy es sabido estará en contra de todo lo que vaya proponer el Presidente. Las cosas van mal por mucho que se quiera negar ¿La culpa? De los terroristas. ¿Y los demócratas? Divididos pensando en las elecciones. España es así.

3 comentarios:

Jordi Gomara (itaca2000) dijo...

Joder tío, me gusta tu artículo, me parece acertadísimo, especialmente en un momento en que la mayoría de la gente va a piñón fijo, lo que diga el PSOE, IU o quien sea. Lo que diga el gobierno. Por ese motivo, culquier artículo ingenioso que se salga del guión impuesto a seguir me parece genial, como lo es el tuyo. No al pensamiento único. Y mientras tanto, los partidos y los sindicatos (añado yo también) buscando publicidad de cara a las elecciones. Yo lo veo así.

Salud compañero

MEZQUETILLASVK dijo...

Un saludo.

Si algo necesitamos es salirnos del guión, no una vez sino, romper el que hasta ahora hemos seguido y escribir otro.

Salud y República.

Colmillo Rojo dijo...

Gracias por vuestros comentarios. Por fin comentarios que no me ponen a parir!! Era hora. Así seguiremos, resistiendo a la caverna.

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